El estilo de apego no se modifica de forma inmediata ni desaparece como si se pulsara un botón.
El proceso puede ayudarte a identificar qué activa tus miedos, diferenciar el presente de experiencias anteriores y aprender a expresar tus necesidades sin sentir que la relación está constantemente en peligro.
También a mantener la cercanía sin perder tu autonomía, confiar de una manera más ajustada y establecer límites que no necesiten convertirse en muros.
El objetivo es avanzar hacia relaciones en las que exista más tranquilidad, elección y seguridad.