El objetivo no es garantizar que nunca vuelva a aparecer un pensamiento extraño, desagradable o intrusivo. Todas las personas pueden experimentar pensamientos involuntarios.
Buscamos que esos pensamientos dejen de determinar tus decisiones, que disminuya la necesidad de realizar rituales y que puedas convivir con cierta incertidumbre sin sentir que debes resolverla inmediatamente.
El proceso también pretende que recuperes el tiempo, la energía y las actividades que las obsesiones y compulsiones han ido ocupando.
El objetivo es que el TOC deje de organizar tu vida.